@yosvany_noguet
Venezuela tiene hoy un gran reto. No es nuevo, porque la injerencia norteamericana, no es un fenómeno nuevo para nada, ni para nadie. Cerrar filas contra el bombardeo mediático sigue siendo la palabra de orden en el escenario político de ese país sudamericano. Precisamente desde norteamérica no se hacen esperar las agresiones, la secretaria de Estado Adjunta para América Latina Roberta Jacobson afirmó que Venezuela merece unas elecciones abiertas, justas y transparente en clara alusión a que son de un modo diferente en la tierra de Hugo y Bolívar.
La respuesta no se hizo esperar. En las últimas horas la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, rechazó esas declaraciones y dijo que aquellos comentarios son una verdadera provocación y un intento de injerencia. En opinión de Lucena es indignante que el país que no permite acompañamiento y observación alguna de sus procesos electorales pida que en Venezuela se incluyan esos requisitos.
Y es lógico encontrar indignación pues en Venezuela el Poder Electoral es un ente independiente. Entendamos como tal que existe y funciona con autonomía, sin la intervención del gobierno para la toma de decisiones en especial en circunstancias como las que actualmente vive el país de cara a un nuevo proceso de elecciones generales. Recordemos que el sistema electoral venezolano ha sido reconocido, tanto en el ámbito nacional como extranjero y se caracteriza por su seguridad y confiabilidad.
Lucena representa el poder electoral de Venezuela, la máxima autoridad comicial del país. Lo interesante es que resulta paradójica una opinión como la Jacobson cuando precisamente Estados Unidos tiene un mecanismo electoral frágil, inseguro y excluyente de minorías.
En sus opiniones Jacobson muestra un amplio desconocimiento de la Constitución venezolana. Pero coincidentemente los comentarios de la funcionaria estadounidense son similares a los emitidos por sectores de la política interna contrarios a la via democrática de las urnas.
La solidez e integridad en Venezuela se basa en diversas auditorías del proceso. De esa forma se garantiza la veracidad de la expresión de soberanía de todo un pueblo. Además, el poder electoral emite boletines oficiales a pocas horas de la votación mientras en Estados Unidos son empresas privadas las que dan algunos resultados a boca de urna, para nada oficiales. Ese tipo de agresión es tan solo una de las primeras. Venezuela debe prepararse para más. En las últimas horas el presidente Encargado del país Nicolás Maduro Moros en entrevista en la cadena Televen con el Periodista José Vicente Rangel, expuso otros planes de la ultraderecha y el norte. Maduro denunció que la CIA y el Pentágono de Estados Unidos están detrás de un plan para asesinar al candidato presidencial de la derecha venezolana, para luego culpar al Gobierno Bolivariano y crear un caos en Venezuela.
Maduro hizo referencia directa a Roger Noriega, Otto Reich, funcionarios del Pentágono y de la CIA que, según afirmó, son los que están detrás de un plan para asesinar al candidato presidencial de la derecha venezolana.
Este es el panorama que vive hoy Venezuela. Para los comicios presidenciales del 14 de abril próximo, Maduro es uno de los siete candidatos que optan por la jefatura del estado. Está en manos del pueblo definir quien tomará las riendas del país y sobre todo quién será el encargado de continuar la obra de Chávez y mantenerse como la voz y la mano ejecutora de los proyectos sociales que el pueblo necesita.



