Por YOSVANY NOGUET
El Qhapaq Ñan o camino real inca nace en el Cusco y se expande hacia los cuatro territorios del tawantisuyu. Más de 6 mil kilómetros que atraviesan los nevados andes, patrimonio arqueológico sólo comparable con la ruta de la seda en el Oriente. Atraviesa más de 200 espacios naturales de interés y articula una forma de entender el mundo iniciada 3 mil años atrás.
La invitación a recorrer ese sendero desde la perspectiva actual de los pueblos del Sur llegó al Décimo Octavo Foro de Ministros de Culturas de América Latina y el Caribe que concluyó este viernes en Bolivia con la Declaración de Santa Cruz.
La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, mostró su apoyo a las naciones que comparten este sitial, en su empeño de inscribir al Qhapaq Ñan en la lista del patrimonio mundial.
El respeto a la autodeterminación de los países y la defensa de las culturas originarias, tópicos con expresiones concretas a realizar por los estados asistentes a través de películas y diversos eventos artísticos.
Los dos días de este Foro fueron antecedidos de la Cuarta Reunión de Ministros de Cultura del ALBA, centrada en analizar los retos y perspectivas del Fondo Cultural del organismo regional, en el fomento de las culturas autóctonas de nuestros pueblos.



